Sí, ¡hoy el post está dedicado a las peculiares y conocidas botas Uggs! Este año, definitivamente, he desterrado mi sentimiento de vergüenza de mi cabecita y me he comprado unas Ugg! Bueno, no las originales de 250 euros, sino unas más económicas y igual de calentitas y "cools". Pero no las típicas y, según mi parecer, algo sosillas... ¡NO!, pues aprovechando la llegada del invierno me he comprado unas con pelo. ¡Pura tendencia yeti (aunque menos llamativas y vulgares)! Fijo que este año no pasaré desapercibida, eso os lo aseguro!
Mí antes y mí después:
[Antes:]

[Después:]
He pasado de odiarlas ¡¡a adorarlas!! En solo un mísero paso se han convertido en otro de mis musts de invierno.
Y aquí están mis botitas:
Como veis, se trata de una versión renovada de las originales Ugg: sin pelo y sin botón. ¡Ojo a los detalles!
Y, mi querida amiga Sara, del blog Los secretos de Mrs. Lady, me ha dedicado una entrada sobre consejos de estilo en plan de "como llevar las Ugg" sin remordimientos y sacándoles el mejor partido creando un look de invierno: con jeggins, leggins, vestidos, tejanos pitillo, abrigos largos (así como una trench), etc. Desde aquí aprovecho para deciros que os paséis por su blog, ¡pues es un puntazo! Es nuevecito, hace poco que se ha creado, pero os aseguro que sus consejos y secciones prometen!
Y finalmente, os dejo algunas fotos de famosas con las Uggs:
Por último... ¿Qué tal si hacemos un repaso de sus ventajas y desventajas?
Ventajas: colores, formas, materiales (tachuelas, con flecos, pelo, etc.), tienen mucha versatilidad para crear looks y son muy calentitas y cómodas.
Desventajas: como podéis apreciar en las fotos: se ensucian con facilidad y no son apropiadas en los días lluviosos y si no las sabes utilizar pueden llegar a estropear un look; pues pueden acabar pareciendo zapatillas de estar por casa...
¿Las adoras y crees que son un must imprescindible para toda fashionista o las odias y te recuerdan a las zapatillas de casa cada vez que las ves?